Cómo se gestó el desfile de más alto nivel visto en Neco en los últimos años
Cuando Mariana (la organizadora de la expo Impulso Urbano) visitó nuestro local y nos propuso participar de la muestra, no lo dudamos ni un instante. Esta era nuestra oportunidad de lucirnos.
Pero nunca nos imaginamos lo difícil que es organizar un evento de alto nivel, máxime en Neco. El primero que nos bajó a tierra fue Marcelo, el marido de Claudia (la del medio), ya que se dedica al marketing y de esto la tiene muy clara (o al menos eso dice, él y nosotras le creemos). Nos dijo: “Si quieren que salga algo bueno, tienen que empezar a planificarlo al menos tres meses antes. Nada debe quedar librado al azar o a la buena voluntad de un tercero”. Nuestra respuesta fue algo arrogante, algo así como “chocolate por la noticia, nene, eso ya lo sabemos”.
Creíamos que nos iba a salir de taquito, pero después nos dijo todo lo que teníamos que hacer y confieso que se nos pinchó un poco el globo, pero no nos desalentamos. Pasamos de vivir en la abundancia a una pequeña y desvencijada casa de campo en el paraje La Negra, volviendo a empezar de cero, así que los desafíos no nos asustan.
La buena onda y la determinación sobraban, pero con eso no alcanzaba, hasta que empezaron a desencadenarse una serie de circunstancias que nos fueron acercando a nuestro objetivo. Estimo que fue nuestro Papá que nos ayudó desde el cielo, porque no creo en las casualidades.
Arrancamos en Mardel, mientras nos presentaban la nueva colección de Chantilly en el hotel Costa Galana (tostados y café con leche mediante, gracias a la gentileza de esta gente maravillosa que confecciona sus prendas con el mayor amor del mundo). Nos encantaron las dos modelos, les pedimos permiso para filmarlas y, en ese momento, nos presentaron a Roxana Pagni, una de las dueñas (junto a su hermana Anabella, ex modelo top) de la agencia de modelos líder en Mar del Plata. Roxana inmediatamente nos trató con mucha calidez y simpatía (chicas, les aseguro que cualquiera que trabaje con Chantilly tiene esas características, son un imán para atraer gente talentosa y humanamente divina), ante lo cual le comentamos nuestra idea de organizar un desfile nunca antes visto en Neco (si!!, se lo dijimos tal cual así, soñábamos a lo grande), lo cual la entusiasmó al punto de proponernos sus servicios. Hablamos también con Moni (de Chantilly) y ella nos dijo que, cuando tengamos la idea armada, la llamáramos porque ella quería contribuir.
Volvimos de Mardel sabiendo que estábamos un poco más cerca del objetivo, pero con mucho más por hacer.
Otro paso a seguir era recabar más información sobre la expo, por lo que hicimos lo que todo el mundo hace por estos días: ¡¡la googleamos!! Ahí nos encontramos con algunos videos de desfiles en previas expos que, la verdad, no se condecían con la imagen que nosotras queríamos transmitir. Así que hablamos con Mariana, le dijimos que queríamos ambientar el evento con música, luces y decoración, ante lo cual nos recomendó los servicios de Héctor (sonidista, iluminador, y todoterreno) para estas tareas.
Hablamos con Héctor, quien al principio empezó un poco frío (habrá dicho “estas minas están relocas. Esto es Neco, no es París!!”), pero luego se aflojó y aceptó el desafío (Aunque no sin plantear las dificultades antes. Imagínense, mientras el quía se atajaba, nosotras entrábamos en pánico). Pero no dijo que no, y como la tenemos a Claudia, que es más insistente y seguidora que perro de sulki, le teníamos fe que iba a salir algo bueno.
Siguiente paso, nos faltaba la gente. ¿Y si no venía nadie? ¿Y si se desataba una tormenta?. Dijimos: “tenemos que promocionar el evento!”, así que le pedimos al siempre fiel Juan (Taraborelli, el mejor diseñador gráfico de Neco, un grande entre los grandes que según Marcelo no tiene nada que envidiarle a los mejores de Bs. As.) que nos diseñe un par de volantes para repartir y colocar en el facebook. Juan, como siempre, nos diseñó dos volantes muy profesionales.
Pero había que repartirlos, y tanto Karen como Liz trabajamos full time. Así que decidimos traer a Claudia de Buenos Aires (es contadora y trabaja independiente, así que puede tomarse unos días) con su panza a cuestas (espera a la futura heredera Isabella para enero 2012) para que ajuste los detalles durante la última semana.
Antes de contarles sobre la última semana, les cuento lo mejor. Al hablar nuevamente con Moni (de Chantilly), no sólo nos propuso solventar el costo de las modelos sino que también nos ofreció prendas gratis para sortear. Automáticamente, las tres nos largamos a llorar de la alegría. Ustedes saben lo duro que es tener un local en Neco, y pasar el crudo invierno, y que ante tamaña inversión alguien a quien sólo conocimos hace menos de un año decida apostar por nosotras nos emocionó hasta las lágrimas.
Después hablamos con Martina y Antonio, de AY NOT DEAD, y ellos se ofrecieron a contribuir con prendas para sorteo y material promocional. Otra vez el llanto, ya no sabíamos cómo agradecer!!
Pero falta todavía. Se vino Claudia con su beba en panza, recibió los volantes de Juan y se dispuso a repartirlos. Habló 300 veces con Anabella (de la agencia de modelos) por las modelos, las recomendaciones de prendas, los talles de cada chica, el calzado, los peinados, la bijou y todos los 1001 detalles que hay que cuidar en un desfile (¡no sabíamos que eran tantos!). Coordinó con Chantilly y AY NOT DEAD la recepción de la mercadería contra reloj (era todo nueva temporada, ¡recién salida del horno!), habló con Analía (peluquera, que atiende en 62 e/59 y 57) para que estuviera presente el día del desfile, separó las 60 prendas a desfilar (sacando etiquetas, y planchando si era necesario) y habló con la agencia de remises para que fuera a Mardel a buscar a las chicas.
Y ahí fue cuando el primer balde de agua fría, que no había llegado, llegó!. Al visitar el salón, nos dijimos: “esto es irremontable!”, lleno de cuadros con próceres vascos, una estatua de un santo en tamaño real que parecía que iba a mirar de frente a las chicas diciéndoles “¡pecadoras, se irán al infierno!” y ¡un frío de morirse!. Ahí raudamente corrimos a los brazos de Héctor (¿se acuerdan? el todoterreno recomendado por Mariana) quien nos sugirió alternativas buenísimas para decorar el salón que nos hicieron volver el alma al cuerpo.
Y llegó el gran día. El domingo a la mañana, con la invalorable ayuda de Marieta, la mejor amiga de Claudia que se vino también a Neco, se volvieron a revisar las 60 prendas, se recibió a las modelos 4 horas antes, Analía las peinó a cada una (una genia Analía, trabajó ad honorem y a destajo, otra amiga de fierro) y se revisó con Anabella Pagni, quien iba a oficiar de locutora, cada detalle de lo que ella iba a decir en el evento. Y Héctor se portó con la ambientación, el salón cambió 100% gracias a su trabajo, otro grande!.
Y el resto es historia.
Gracias, gracias y mil gracias a Moni, Martina, Antonio, Anabella, Roxana, Analía, Marieta, Mariana, Héctor y a nuestros maridos, que nos apoyaron en este proyecto y siempre nos tiraron buena onda. Y muchas gracias a aquellos que vinieron y presenciaron el desfile, fue un placer y un orgullo para nosotras haber contado con su presencia.
Un beso para todos.
Liz, Claudia y Karen












